martes, 25 de agosto de 2009

MARTES

Martes fue el primer gato que tuvimos.

Se lo encontraron mis padres una tarde de Junio en el 2003. Estaban paseando y al pasar por un solar, oyeron como si llorase un bebé, pero al acercarse, lo que vieron fue a un gatito asustado.

Les dio pena verlo allí, solo, con hambre, tan delgado, y lo trajeron a casa dentro de una bolsa de plástico, pues no se dejaba coger. Cuando llegaron, nos mostraron la bolsa , y mi hermana y yo intrigados por ver lo que contenía : un lindo gatito . No podíamos creerlo. Hasta ese momento mi madre había sido reacia a tener un animal de 4 patas.

Lo siguiente era ponerle un nombre , así que como ese día era Martes, se nos ocurrió ese nombre. Yo comenté : "Martes, dios de la guerra, este gato va a ser guerrero o nos va a dar guerra" . No me equivoqué.



Lo segundo que hicimos fue limpiarlo y desparasitarlo. Suelen tener pulgas y ácaros dentro de las orejas. Con un bastoncillo se limpia el interior del pabellón de la oreja. Una pipeta antipulgas, soluciona el problema de las pulgas y ácaros.
A este gato no lo llegamos a castrar. Era todavía muy jovencito.


El carácter de este gato, era guerrero y rebelde : si le hacías rabiar, no se acordaba, echaba las orejas hacia atrás y se tiraba contra tu mano, y contra mas caña le dabas, mas valiente se ponía. Un gato travieso, con muchas ganas de jugar . Si te veía tumbado , se subía encima de ti y empezaba a morderte la camiseta y amasarla.
Un día , teníamos invitados, estábamos cenando en el jardín. Había dos niños, mis sobrinos Natalia y Javier, que eran los protagonistas de la noche. Martes, de repente cogió su peluche de juguete, y empezó a jugar, dar saltos, a correr entre nuestras pierna. Estaba llamando nuestra atención, y nos hizo mucha gracia su comportamiento : ¡¡el también quería ser el protagonista!!

Era un gato joven, con ganas de jugar y cada día lo queríamos mas.

Un día empezamos a ver que no estaba tan activo, no quería jugar, y solo le apetecía estar tumbado en su camita.
Nos alarmamos cuando empezó a soltar baba por la boca, y lo raro que estaba, además se estaba quedando muy delgado.
Decidimos llevarlo al veterinario . Lo examinó y se dio cuenta que tenía inflamado el hígado. Así que no tuvimos mas remedio que dejarlo ingresado.
Nos comentó que podía ser que comiera veneno , o que fuera una enfermedad congénita que le había atacado al hígado.
Después de estar dos días en la clínica, con goteros, nos lo llevamos a casa. Parecía que estaba mejor. Le pusimos una dieta blanda, sin grasas, para que la digiriera mejor .
Estaba un poco mas gordito, y pensábamos que saldría de esta.
Pero a la semana de estar en casa, empezó a empeorar, a no querer comer. Además tenía fiebre.
Lo volvimos a llevar al veterinario, le mandó medicamentos y nos lo llevamos. Nos dijo que le había afectado al hígado, riñones ... En fin que no se podía hacer nada más. Cada día empeoraba mas. Perdía peso, seguía con la baba y no quería comer.
Llegó un día que le costaba respirar, como si tuviera asma . El animal ya estaba en las últimas. Nos miraba con su carita y sus ojitos como si quisiera pedirnos ayuda. Era desesperante no poder hacer por él .
La situación se volvió insostenible cuando la respiración se volvió entrecortada. El animal estaba sufriendo.
Decidimos llevarlo a sacrificar. ¿Pero quien tenía valor para ello? Me tocó a mi .
Ese día hubo lágrimas al despedirnos de él. Mi hermana se puso mala ese día. Mi padre igual.
Así que una tarde de Octubre, me armé de valor y lo llevé a su última visita al veterinario.
Jamás lo pasé tan mal como esa vez, lo llevaba a que lo sacrificaran.
La espera en la sala fue horrible: que gatito mas mono ¿que le pasa? -Se está muriendo y lo llevó a sacrificar (no podía mas y encima tenía que contárselo a la señora que había allí).
Cuando nos tocó pasar, tenía un nudo en la garganta . Le pusieron un calmante y luego el veneo que los mata. No se enteró de nada. Tenía 6 meses.
Seguimos pensando que fue un vecino/a que les tiene manía a los gatos y les puso veneno. Pero no podemos demostrarlo, pues tendríamos que haberle hecho una autopsia y eso vale dinero.
Y la broma nos había salido cara : 120 el ingreso, 4o el sacrificio . ...
Cuando llegué a casa, era como llegar a un velatorio.
Después de esta experiencia, decidimos no tener mas gatos ...
Nunca olvidaremos esos 6 mese que convivimos con Martes .



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