sábado, 7 de noviembre de 2009

WILLY

WILLY EL JILGUERO



Willy es un jilguero, comúnmente llamado colorín por la variedad de colores que tiene. Es un pequeño pájaro granívoro que se alimenta de semillas de girasol, trigo y sobre todo de las semillas de los cardos.

A Willy nos lo dió un vecino. Era todavía jovenzuelo pues no tenía definidos tantos colores. Al principio, el pájaro no te conoce y se pone nervioso con tu presencia, pero día tras día, se van haciendo mas dóciles. Les hablas, les pones comida, los sueltas un poco por la habitación, les limpias la jaula.. etc, Se dan cuenta de que los tratas bien y ellos responden.

Una de las cosas que mas me ha llamado la atención de los jilgueros, es su capacidad para coger las cosas con las garras. Suelen utilizarlas para agarrar los tallos de las plantas, se los acercan y van sacando las semillitas de las flores.

Tienen un carácter muy gruñón. A Williy, cuando te acercabas de noche que ya estaba medio dormido, se tiraba a picarte el dedo, incluso cuando estaba suelto encima de la mesa y lo molestabas. ¡Que genio tenía¡¡. Era cómico ver a Willy y a Pichi, uno enfrente del otro , como se abrían el piquito y se ponían como a discutir . Al final salía volando Pichi que era mas buenazo.

Un día se le ocurrió la idea a mi padre, de soltar a Willy, Pichi y Kirikú en la cocina, encima de la mesa de la cocina, donde todavía quedaban miguitas de pan.

Aquí teneis a los tres tenores juntos, pero no revueltos, que a Willy le gustaba mantener las distancias. Incluso Pichy se subió encima de Kirikú (ver la historia de Pichi)


Daba gusto oírlo cantar, pues los jilgueros tienen un canto muy bonito. Pero lo mas gracioso era oírlo llamarnos la atención por la mañana cuando nos veía alguno, sobre todo a mi madre, para que lo sacáramos al jardín. ¡Hasta se ponía nervioso!.

Los pájaros estaban en la terraza, colgados del techo. Convivian con los dos gatos , sin problema. Sabíamos de la gran afición de Romeo que tiene a cazar. Pero al techo no podía llegar desde el suelo.

Una maña ,nada mas levantarnos, oigo jaleo en la terraza, y a mi padre enfadado con alguien. ¿Que habrá pasado?. ¿Esto no se hace¡¡ ¡¡Eres un canalla ¡¡¡ Mira lo que has hecho¡¡

Me asomo a la terraza y veo alpiste derramado, la jaula en el suelo, destrozada, y ¡ohh¡¡ Un monton de plumas y sangre por el suelo . Era el escenario de un crimen. Y la victima el pobre Willy : solo quedó de él las plumas y la sangre en el suelo . El criminal , como no, el gato Romeo, que estaba mirandonos, con cara de pocos amigos somo si la cosa no fuera con él.

Increible la manera con la cual se colgó de la jaula, y la tiró al suelo, pues a nosotros nos costaba descolgarla del gancho del techo. La culpa la tuvieron unas cajas de zapatos que se quedaron encima del sillón lo que facilitó al gato que de un salto pudiera alcanzar la jaula.

Este fue el final trágico de Willy.

PICHI

PICHI




Pichi es un Verdecillo que es pariente del Canario que, introducido en Europa en el siglo XV, constituye el origen de toda la familia de canarios que conocemos en la actualidad.
El verdecillo mide unos 11 cm de longitud. El obispillo y el vientre son amarillos, de este color son también el pecho y la frente de los machos adultos. Alimentación: semillas, aunque también puede comer hojas, insectos y larvas.

Fue en Junio del 2002 cuando nuestro vecino Manel nos trajo un pajarillo casi insignificante, sin plumas y muerto de frío . Se lo encontró en la acera, por lo que se ve se había caído de un nido de algún árbol.
Como no sabía que hacer con él, se lo trajo a mi padre, que a este paso le vamos a llamar el Doctor Dolitte, como la película que protagoniza Eddi Murphy.
El tamaño de Pichi era minúsculo, daba pena verlo . Lo primero que hicimos fue darle calor , liado en una mantita. Luego le preparamos un poco de miga de pan con leche calentita. Me tocó a mi estar con él toda la tarde y la parte de la noche con Pichi en mis manos , para darle calor.
A la mañana siguiente le compramos una harina especial para pajaritos pequeños. Esta harina se mezcla con agua y se obtiene una masa verdosa, con la que lo alimentamos. Le hicimos una cuchara de caña de bambú, como si fuera el pico de su madre para darle la papilla.
Al final lo logramos y salió adelante.
Desde el principio vimos que el carácter de Pichi era muy especial: simpático y cariñoso.
Al haberlo criado desde pequeño, nos tomó como parte de su familia y no nos tenía miedo. Lo soltábamos en la habitación y se venia con nosotros. Lo que mas le gustaba era posarse sobre nuestras cabezas, y picarnos el pelo. Acababa por hacernos cosquillas.

En esta foto, Pichi está sobre la mesa de la cocina . Muchos Sábados por la mañana lo soltábamos mientras desayunabamos. Este día había un papel de magdalena, y como le gustaba tanto las miguitas de pan, se metió dentro para picotear lo que había quedado de la magdalena.





En esta foto está Pichi con Kirikú, encima de la mesa de la cocina. Como era tan simpático hacía amigos con cualquiera .
Se subió encima de Kiriú y este tan tranquilo. Daba risa verlos juntos, uno tan grande y el otro tan pequeño .


Todas las mañanas sacábamos los pájaros al jardín y los colgábamos de la rama del pino, para que les diera el sol y el aire. Otros pájaros acudían y se posaban en lo alto del pino. Le gustaba tanto a Pichi, que cuando nos veía por las mañanas, se alborotaba y piaba para que lo sacáramos fuera.

Este pájaro tenía un problema, se le pelaba la cabeza, y así estaba unos meses y se quedaba muy feo. Lo llevamos al veterinario y tampoco supo darle una explicación. Es muy difícil de diagnosticar y tratar a un animal tan pequeño y delicado.

Una mañana del mes de Octubre del 2008, dejaron la jaula mal colocada, con tal mala suerte que se cayó al suelo. En principio no le pasó nada a Pichi, pero al cabo de unos días lo vimos cabizbajo, y sin ganas y no tardón en morirse. Este fue el fin de este simpático pajarillo. Permaneció con nosotros 6 años.