Willy es un jilguero, comúnmente llamado colorín por la variedad de colores que tiene. Es un pequeño pájaro granívoro que se alimenta de semillas de girasol, trigo y sobre todo de las semillas de los cardos.
A Willy nos lo dió un vecino. Era todavía jovenzuelo pues no tenía definidos tantos colores. Al principio, el pájaro no te conoce y se pone nervioso con tu presencia, pero día tras día, se van haciendo mas dóciles. Les hablas, les pones comida, los sueltas un poco por la habitación, les limpias la jaula.. etc, Se dan cuenta de que los tratas bien y ellos responden.
Una de las cosas que mas me ha llamado la atención de los jilgueros, es su capacidad para coger las cosas con las garras. Suelen utilizarlas para agarrar los tallos de las plantas, se los acercan y van sacando las semillitas de las flores.
Tienen un carácter muy gruñón. A Williy, cuando te acercabas de noche que ya estaba medio dormido, se tiraba a picarte el dedo, incluso cuando estaba suelto encima de la mesa y lo molestabas. ¡Que genio tenía¡¡. Era cómico ver a Willy y a Pichi, uno enfrente del otro , como se abrían el piquito y se ponían como a discutir . Al final salía volando Pichi que era mas buenazo.
Un día se le ocurrió la idea a mi padre, de soltar a Willy, Pichi y Kirikú en la cocina, encima de la mesa de la cocina, donde todavía quedaban miguitas de pan. 
Aquí teneis a los tres tenores juntos, pero no revueltos, que a Willy le gustaba mantener las distancias. Incluso Pichy se subió encima de Kirikú (ver la historia de Pichi)
Daba gusto oírlo cantar, pues los jilgueros tienen un canto muy bonito. Pero lo mas gracioso era oírlo llamarnos la atención por la mañana cuando nos veía alguno, sobre todo a mi madre, para que lo sacáramos al jardín. ¡Hasta se ponía nervioso!.
Los pájaros estaban en la terraza, colgados del techo. Convivian con los dos gatos , sin problema. Sabíamos de la gran afición de Romeo que tiene a cazar. Pero al techo no podía llegar desde el suelo.
Una maña ,nada mas levantarnos, oigo jaleo en la terraza, y a mi padre enfadado con alguien. ¿Que habrá pasado?. ¿Esto no se hace¡¡ ¡¡Eres un canalla ¡¡¡ Mira lo que has hecho¡¡
Me asomo a la terraza y veo alpiste derramado, la jaula en el suelo, destrozada, y ¡ohh¡¡ Un monton de plumas y sangre por el suelo . Era el escenario de un crimen. Y la victima el pobre Willy : solo quedó de él las plumas y la sangre en el suelo . El criminal , como no, el gato Romeo, que estaba mirandonos, con cara de pocos amigos somo si la cosa no fuera con él.
Increible la manera con la cual se colgó de la jaula, y la tiró al suelo, pues a nosotros nos costaba descolgarla del gancho del techo. La culpa la tuvieron unas cajas de zapatos que se quedaron encima del sillón lo que facilitó al gato que de un salto pudiera alcanzar la jaula.
Este fue el final trágico de Willy.



