Como no sabía que hacer con él, se lo trajo a mi padre, que a este paso le vamos a llamar el Doctor Dolitte, como la película que protagoniza Eddi Murphy.
El tamaño de Pichi era minúsculo, daba pena verlo . Lo primero que hicimos fue darle calor , liado en una mantita. Luego le preparamos un poco de miga de pan con leche calentita. Me tocó a mi estar con él toda la tarde y la parte de la noche con Pichi en mis manos , para darle calor.
En esta foto, Pichi está sobre la mesa de la cocina . Muchos Sábados por la mañana lo soltábamos mientras desayunabamos. Este día había un papel de magdalena, y como le gustaba tanto las miguitas de pan, se metió dentro para picotear lo que había quedado de la magdalena.
En esta foto está Pichi con Kirikú, encima de la mesa de la cocina. Como era tan simpático hacía amigos con cualquiera .Todas las mañanas sacábamos los pájaros al jardín y los colgábamos de la rama del pino, para que les diera el sol y el aire. Otros pájaros acudían y se posaban en lo alto del pino. Le gustaba tanto a Pichi, que cuando nos veía por las mañanas, se alborotaba y piaba para que lo sacáramos fuera.
Este pájaro tenía un problema, se le pelaba la cabeza, y así estaba unos meses y se quedaba muy feo. Lo llevamos al veterinario y tampoco supo darle una explicación. Es muy difícil de diagnosticar y tratar a un animal tan pequeño y delicado.
Una mañana del mes de Octubre del 2008, dejaron la jaula mal colocada, con tal mala suerte que se cayó al suelo. En principio no le pasó nada a Pichi, pero al cabo de unos días lo vimos cabizbajo, y sin ganas y no tardón en morirse. Este fue el fin de este simpático pajarillo. Permaneció con nosotros 6 años.

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